La pérdida del cabello tras el embarazo es algo muy común: el 40% de las mujeres experimentan debilitamiento y pérdida del cabello después del parto. La causa de este tipo de pérdida del cabello se debe a que un número excesivo de folículos pilosos entra en fase de reposo (60 % durante el periodo posparto en comparación con el 10 % habitual) tras el trauma fisiológico del nacimiento del bebé.
La pérdida de cabello posparto es un afección pasajera que cesa por sí sola entre los tres a seis meses siguientes de haber dado a luz. La pérdida del cabello extrema la debe tratar un dermatólogo o un especialista en restauración capilar. Las posibles soluciones para madres que no estén amamantando incluyen el minoxidil o la terapia láser de baja intensidad.