Vilma Espín Guillois, la combatiente, la madre, la amiga, la heroína, la compañera de trabajo, la federada. Una mujer que caló hondo en el corazón de los cubanos. La valiente colaboradora de Frank País en la clandestinidad, la amiga inquebrantable de Fidel, la compañera en la vida de Raúl, se entregó por completo a su trabajo; primero dentro de las filas del Movimiento 26 de Julio, luego como presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas y, como fundadora del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.