Contrario al mito de que Hitler quería la guerra, ha surgido una corriente nueva de revisionismo histórico la cuál apoya cada vez con más fuerza la tesis de que Hitler, gracias a su nuevo sistema economico de comercio internacional, fué el objetivo directo de la alta finanza.
La élite Judía, instigando convenientemente, fue orillando a los países aliados a declararle la guerra al renacido pueblo de Alemania.