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FORTUNATO RAMOS, Educar entre valles y quebradas

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Uploaded on Oct 3, 2008

Nació en plena Quebrada de Humahuaca y asegura que lo más importante que hizo en su vida es enseñar, desde que se recibió de educador en la Escuela Nacional de Maestros. Es también músico y escritor, un verdadero "maestro", en el hondo sentido de la palabra. textos de César Benítez.

"Tuve la suerte de trabajar en la Quebrada de Humahuaca que abarca una extensión de 170 kilómetros, de norte a sur, por el lecho del río Grande que está bordeado por dos cadenas montañosas: una al naciente y la otra al poniente. La primera se llama del Zenta y la otra del Aguilar". Así, con memoria fotográfica y mirando el horizonte, Fortunato Ramos, docente nacional, escritor, músico regional, recitador costumbrista y labrador de la tierra, recuerda sus vivencias con emoción.

El río Grande riega ambas márgenes, donde se pueden sembrar papas, maíz, quinua y donde también se crían cabras, ovejas y vacunos, ya que existe un interesante microclima. Saliendo de ese valle -a ambos costados-, los cerros llegan a los 4 y 5 mil metros de altura. Ahí la vida ya cambia, se hace más difícil. Son lugares en los que le tocó trabajar a Fortunato como docente.

Hay cerca de 200 escuelas rurales que están diseminadas detrás de esas cadenas montañosas en zonas inhóspitas e inaccesibles al comienzo, aunque ahora algunas cuentan con vías de acceso, pero en los inicios de la tarea docente de este polifacético hombre, no había caminos.

"A mi me toca ser docente en una de las escuelas más alejadas de la provincia de Jujuy: se llama Santa Ana, y en sus orígenes tenía 50 alumnos, pero hoy superan los 300 chicos", describe con orgullo.

A ese agreste paraje llegó Fortunato, sólo acompañado de su acordeón a piano, unos pocos libros y su escasa experiencia para ser docente en ese lugar. "Sin embargo, ha sido la que más recuerdo y sobre la cual escribo. Tengo las mejores vivencias de la escuela Santa Ana, las más apartada del territorio quebradeño".

Ahí, el carismático maestro tiene la suerte de conocer a Verónico Cruz y escribir sobre su vida. Después, en base a esta historia, se filma esa película tan conocida que se llama "La deuda interna", deuda que -según el escritor- todavía subsiste en nuestro país y sigue pendiente. "Tal vez porque estamos un poco alejados, porque esa voz todavía aún no llegó y, si lo hizo, fue muy poco al resto de la Argentina", reflexiona.

Considera que el ser argentino goza de buena salud en esos recónditos lugares, donde al docente y al hombre que vive en la zona le suceden hechos que pertenecen al país. "Sin ir más lejos, no hay olvidarse que un 9 de Julio, un 25 de Mayo, el pabellón también lo iza el colla; lo respeta, dice algo sobre ese lugareño que cuida la soberanía nacional".

"A veces me permito con mucho orgullo y respeto representar a ese hombre en las diferentes partes en la que me toca hablar sobre la Quebrada Humahuaca. Eso es y me hace sentir docente e interpretar, a través de mis instrumentos, la música de la zona, hablar de la cultura de la región con su lenguaje propio, mostrar sus costumbres y danzas en diferentes momentos en los que me toca participar", sostiene, convencido.Fortunato es un apasionado del erke, un instrumento similar a la corneta o caña que mide 3 metros y tiene una terminación en forma de trompa. Originalmente, está construido con una caña larga y ahuecada que se cultiva en la zona de Tilcara, Maimará y Purmamarca. Es larga y cada 20 centímetros está obstruida por nudos. El fabricante del erke tiene que ahuecarla de punta a punta y eliminar la obstrucción por el interior. Si bien esta tarea no es sencilla, el lugareño la hace igual "abriendo desde el exterior una especie de boquilla, saca una tapita del nudo, los elimina y vuelve a taparlos con la misma pieza; ajustándolos con lonjas de cueros llamadas tientos que la sellan, y evitan que salga un ápice de aire. Son 20 nudos y se hace con cada uno de ellos; en la punta la terminación en forma de trompa se hacía con cuero de vacuno o de llama moldeado en forma de cuerno", explica Fortunato con detenimiento

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