Loading...

Himno de Riego

250,393 views

Loading...

Loading...

Loading...

Rating is available when the video has been rented.
This feature is not available right now. Please try again later.
Published on Oct 23, 2008

Himno de Riego interpretado por la Orquesta Internacional de Praga en Concierto Pilar 2008, 1808-2008 Bicentenario de los Sitios de Zaragoza en el Auditorio de Zaragoza, 13 de octubre de 2008.

  • Category

  • License

    • Standard YouTube License

Comments • 301

antonio romero trujillo
El himno de riego es precioso prefiero para España mil veces este que el actual y por supuesto república ya.
View all 3 replies
Pablo Romero
antonio romero trujillo Tenías que ser Romero coño!!!
Series Xulas
antonio romero trujillo tienes mucha razon! nosotros podemos!
Hide replies
Ángel Ramos del Río
Hoy es 11 de febrero. Se cumplen 141 años de la proclamación de la I República española. No me gustan las banderas, ni las patrias, pero hoy quiero acordarme de aquellos que intentaron traer a España luces de libertad. Una I República atacada desde el primer momento y que no tuvo oportunidad de desarrollarse. Entre quienes la impulsaron, hubo verdaderas gentes que querían un país igualitario y libre; otros, planearon su derribo desde el primer día. Lo mismo que ocurrió con la II República española. Mi recuerdo, a todos aquellos que de buena fe, intentaron hacer de España un país libre, justo, e igual entre todos. Salud.
Juan Manuel
La libertad tambien necesita de patrias y banderas. La libertad no solo se defiende con la cabeza, tambien con el corazon.
David Santana
A ver, una pequeña aclaración a los que comentan acerca de la II República, de libertades, honrar a los caídos en la Guerra Civil, etc. que sepan que este concierto se realizó, como dice en la descripción, con motivo del sitio de Zaragoza en 1808, es decir, está dedicado al general Rafael del Riego, una figura importante de la Guerra de Independencia (no la guerra civil) que representó el espíritu liberal de las Constitución mediante su sublevación en 1823 contra Fernando VII. Vamos, que se trata de un homenaje a Don Rafael del Riego, no a la II República y a sus caídos, que, aunque se merezcan todos los homenajes del mundo, en este caso no es para ellos.
View all 3 replies
Paxblo Gamer_YT
David Santana vais de listos pero os quedáis mal solos. Vamos a ver este himno fue creado en ese momento pero fue adoptado en el trienio liberal, primera república y la segunda así que dejad de decir gilipolleces porque se creara un siglo atrás
PlanetaSugus
+Cristian Moreno Ríos Por fin alguien que pone algo de sensatez y rigor. Gracias.
Hide replies
TheFlag&AnthemGuy
beyond politics, this is a beautiful anthem
Series Xulas
salud y republica!
View all 3 replies
Crysó Senpai
Ivancillo247. He visto otras veces la bandera de la segunda república con la franja superior púrpura.
LA_STREET
Crysó Senpai La bandera es roja, amarilla y morada. Viva la República
Hide replies
MrShadow sevaveunfollon
Viva la República!
Javier Tornel Castela
Hoy, y siempre, viva la república, viva la España liberal. 
View all 5 replies
Mr. Loxus
+Cristian Fernández Quizás libre no sea adecuado... Popular es más adecuado.
Cristian Fernández
+Javier Tornel Castela Pues libre, no liberal!!!
Hide replies
ByRodri Sanchez
Me cae bien el rey, aunque que pena que la republica perdiera la guerra cuantos años de progreso se perdieron por un calvo que hablaba con las fosas nasales.
Iván Rodríguez
+ByRodri Sanchez A mi no me cae bien (Me refiero a Juan Carlos, Felipe ya veremos...). Todo ese aire campechano no es mas que una pose de cara a mejorar su imagen. Ademas es un traidor, su implicacion en el 23 F es clara. Y no lo digo yo, lo dice Sabino Fernandez Campo que algo debe de saber. " La Reina no había dicho nada, aunque su cara era un poema. Pero, cuando fui a salir sonó el teléfono y el Rey, mientras lo cogía, me pidió que esperase. Entonces Su Majestad, ya al teléfono, dijo muy alterado: -- ¡Alfonso!, ¿qué pasa? ¿Qué han sido esos tiros? -- ... Naturalmente yo no escuché bien las palabras del otro lado del teléfono ni me enteraría salvo por las respuestas del Rey. -- ¡Qué coño es eso de intimidación! ¡Eso no estaba previsto! ¡Quiero saber urgentemente lo que está pasando ahora mismo allí. -- ... -- Sí, entérate de todo y te vienes urgente a la Zarzuela. -- ... En ese momento y con señas le hice saber al Rey que pospusiese su respuesta. Entonces Su Majestad dijo: -- Alfonso, déjame unos minutos y me llamas después. Y colgó el teléfono. -- ¿Qué pasa, Sabino? -- Señor, no sé lo que pasa, pero pienso que el general Armada debe quedarse en su puesto. -- ¿Por qué? -- Señor, en plena batalla un jefe no puede abandonar su puesto. Sería un disparate. -- Pero es que necesito saber lo que ha pasado. Los tiros no estaban previstos. -- Señor, no lo entiendo. -- Sí, Sabino, perdona (y el Rey volvió a su control habitual). Después te lo explicaré. Bueno, tal vez tengas razón. Le diré ahora que se quede en su puesto. -- Tiene razón Sabino -dijo la Reina. Y entonces, no habían transcurrido ni tres minutos, volvió a sonar el teléfono y otra vez era el general Armada. - Mira, Alfonso, hemos decidido que sigas ahí y no te muevas hasta nueva orden. -- ... -- Sí, ya lo sé, Alfonso, ya sé que la situación es difícil y complicada. Pero, insisto, quédate ahí, más tarde volveremos a hablar. -- Señor, me voy a mi despacho --dije entonces, asombrado como estaba. Voy a recabar información y a dar instrucciones a Seguridad. -- Vale, está bien. Y me volví a mi despacho, donde esperaba angustiado Fernando Gutiérrez. -- Fernando, tienes que llamar urgentemente a la televisión, a las radios y a los periódicos, para enterarte qué está pasando y qué noticias tienen ellos. Venga, rápido. Al quedarme sólo me di cuenta que mi cabeza era un volcán y cien preguntas me surgieron como centellas. ¿Qué significaba lo de "no estaba previsto"? ¿Por qué el Rey aparentaba estar tranquilo conmigo y no con Armada? ¿Qué era aquello? ¿Era la acción individual del loco Tejero? ¿Era un golpe de Estado? ¿Era la cabeza de puente de otra cosa mucho más seria?... ¡Y las dudas inundaron mi cabeza! ¡Dios, la situación apenas si me dejaba pensar!. Así que cogí el teléfono y llamé al teléfono especial que tenía del Congreso para hablar con la persona de la Casa que habíamos destacado aquella tarde para tener información directa. Pregunté, al descolgarlo alguien al otro lado, por el hombre de confianza que tenía allí destacado porque no estaba. Pero la persona que lo cogió me adelantó, muy nerviosa, lo que había pasado y lo que estaba pasando, y una cosa me produjo tal impacto que casi me tumba. Que Tejero había dicho que aquello lo hacía ¡¡en nombre del Rey!! Eso me nubló hasta la vista y hasta mi corazón empezó a latir peligrosamente. ¿En nombre del Rey? ¿Qué está pasando aquí? Entonces llamé también a mi amigo Lacacci, el capitán general de Madrid, y comprobé que estaba tan desorientado y desconcertado como yo. El hombre estaba intentando saber con exactitud lo que estaba pasando en la Brunete. Quedamos en hablarnos después y estar en permanente contacto, porque era fundamental saber lo que iba a hacer la Acorazada. Y otra vez me fui a ver al Rey. Entré en el despacho y Su Majestad estaba hablando por teléfono y a su interlocutor, que no era otro que el general Armada, le decía: -- Alfonso, si es verdad que ese loco ha entrado en el Congreso en nombre del Rey hay que desmentirlo urgentemente y quiero saber con urgencia -y el Rey casi gritó- por qué ha dicho Tejero semejante cosa. -- Y sin más colgó el teléfono. Yo me acerqué y sin sentarme, de pie (allí sentada seguía la Reina). -- Señor, veo que ya lo sabe. Eso es muy grave. -- Sí, Sabino, la cosa es grave. Creo que debemos autorizar a Armada a que venga a la Zarzuela y nos explique detalladamente lo que está pasando, porque creo que aquí están pasando cosas que no estaban previstas. -- ¿Cosas que no estaban previstas? ¿A qué se refiere Su Majestad? -- Bueno, es un decir (pero, por primera vez noté cierto nerviosismo en el Rey, como si quisiera ocultarme algo) -- Pues, Señor, sigo pensando que el general Armada debe quedarse en su puesto. Señor, creo que es urgente que Su Majestad hable directamente con los capitanes generales para saber qué opinan ellos y que está pasando en sus respectivas regiones. También pienso que es urgente que Su Majestad desmienta públicamente lo que está diciendo Tejero en el Congreso. Creo que debería dirigirse a los españoles por Televisión Española. -- Muy bien, haz tú las gestiones con televisión y en cuanto termines te vienes aquí y hablamos con los capitanes generales. Así que volví a mi despacho, donde estaba supernervioso Fernando Gutiérrez, quien sin perder tiempo me dijo: -- Sabino, los militares han tomado Televisión Española y Radio Nacional. -- ¿Cómo? ¿Qué me dices? -- Me lo acaba de confirmar el propio director general. En ese momento sonó el teléfono. Era el general Juste que pedía hablar conmigo. Rápidamente me puse al habla. -- Juste, ¿qué pasa? -- Sabino (el general Juste y yo éramos muy amigos desde mi estancia en el Ministerio del Ejército), ¿está el general Armada en la Zarzuela? -- No, ¿por qué me lo preguntas? -- Porque me han dicho que a estas horas el general Armada tenía que estar en la Zarzuela. -- Y eso ¿por qué? ¿Quién te ha informado de ello? -- El comandante Pardo Zancada, que al parecer lo sabe de boca del general Milans. -- Pues, Juste, Armada no está en la Zarzuela, ni está ni se le espera. -- Gracias, Sabino, eso cambia las cosas. Gracias otra vez. Te llamaré después. -- Oye, oye, ¿por qué cambian las cosas? ¿qué cosas? -- Sabino, por favor, después te llamo. Colgué el teléfono y mi cabeza era un hervidero. Por primera vez intuí algo sobre el general Armada, acaso por su insistencia en acudir a la Zarzuela. Mi instinto ya me puso en guardia. También que la noticia de Armada hubiese llegado a través de Milans del Bosch. Y así, ya con "todas las moscas detrás de la oreja", me dirigí de nuevo al despacho de Su Majestad y cuando entré me llevé la sorpresa de la noche, qué digo, la sorpresa de mi vida. Porque allí se estaba brindando. Y eso me nubló la mente y me enfureció. Así que, y ya sin protocolos, me dirigí a Su Majestad y sin pensarlo le dije mirándole de frente: -- ¡Señor!... ¿Está usted loco? Estamos al borde del precipicio y usted brindando con champán -y casi grité- ¡Señor!, ¿no se da cuenta de que la Monarquía está en peligro? ¿No se da cuenta que puede ser el final de su reinado? ¡¡¡Recuerde lo que le pasó a su abuelo!!! Entonces la cara del Rey cambió de color y vi como sus manos le empezaron a temblar y en voz casi inaudible mandó salir a los allí presentes, que de inmediato abandonaron el despacho. Todos, menos la Reina, que tenía cara de póquer. Una vez solos Su Majestad se vino hacia mí, y tembloroso y casi llorando, me tomó de las manos y en tono suplicante me dijo: -- ¡Sabino, por favor sálvame! ¡Sálvame, salva a la Monarquía, ahora mismo no sé lo que hago ni qué decir!
Juan Gonzalez
Cuanta verdad en tan pocas palabras
Jefferson Davis
Es una pena que, en el proceso evolutivo de la organización de las sociedades se dejen atrás no solo instituciones o sistemas socioeconómicos, sino brillantes piezas musicales que ahora viven empolvadas en las vitrinas de la historia, como viejos recuerdos del pasado. Hermosas piezas como Auferstanden Aus Ruinen (el himno de la RDA), Bonnie Blue Flag (uno de los himnos de los Estados Confederados de América), Trei Culori (Himno de la Rumania socialista) así como el Himno de Riego, entre miles de ejemplos más se oxidan conforme pasa el tiempo.
Fernando Blasco Uceda
Feliz día de la República!
When autoplay is enabled, a suggested video will automatically play next.

Up next


to add this to Watch Later

Add to

Loading playlists...