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Tabarca, la isla de oro

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Uploaded on May 21, 2010

Tabarca es una isla con historia y ahora sólo con turismo. Un lugar en el que no vive nadie en invierno y en donde en verano todo vale tres veces más caro que en cualquier parte. La isla está frente a la ciudad de Alicante, a unas diez o doce millas, y cerca del cabo de Santa Pola o del Aljub, se encuentra la isla de Tabarca o Plana, como también la llaman, con una longitud aproximada de 1.800 metros y una anchura máxima de unos 400 metros. En realidad mas que de una isla, se trata de un pequeño archipiélago, compuesto, aparte de Tabarca, por los islotes La Cantera, La galera y la Nao.

Para visitarlo, lo que hicimos fue coger un barco desde Santa Pola que costaba 14 euros ida y vuelta. Se pueden coger dos tipos, una lancha rápida que tarda unos 12 minutos o el catamarán que tarda unos 30, con suelo de cristal para ver el fondo en algunos modelos.

Esta parte de la costa blanca es una reserva natural marina protegida, al igual que sus aves. Por ello, por ejemplo, en la zona se pesca aunque con métodos tradicionales sin destrozar sus reservas.

Aunque Tabarca, con 92 habitantes censados, está totalmente enfocada para el turismo, nada más entrar hay bastante restaurante en los que comer puede dos personas puede salir casi por 70 euros sin haber pedido grandes manjares.

Destaca su iglesia y el conjunto amurallado en la zona oeste de la isla, que es la parte habitada. Las casas son bajas y las únicas edificaciones de altura son la mencionada iglesia y el faro.


El actual nombre de TAbarca fue puesto por Carlos III, en el año 1768, en recuerdo de la isla tunecina de Tabarka, antigua posesión española, de donde procedieron los primeros pobladores de esta isla alicantina. Se trataba de unos 300 prisioneros, en su mayoría genoveses, que estaban retenidos en Túnez y que, gracias al esfuerzo de fray Bernardo de Almanaya y fray Juan de la Virgen, fueron rescatados por Carlos III, previo pago de unas 1.200 pesetas de la época por cada uno de ellos. De esta manera, además de conseguir la libertad para los cautivos, se repoblaba esta isla desierta, que solían utilizarla los berberiscos como plataforma para sus ataques a la costa levantina.

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