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15. Ps. Miguel Rosell Carrillo - La Meta Final

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Published on Dec 7, 2014

(Efesios 4: 11-13) “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles;

a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y

maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del

ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, HASTA

QUE TODOS LLEGUEMOS A LA UNIDAD DE LA FE Y

DEL CONOCIMIENTO DEL HIJO DE DIOS, A UN VARÓN

PERFECTO, A LA MEDIDA DE LA ESTATURA DE LA

PLENITUD DE CRISTO”

Muchos piensan que hasta que todos los creyentes no lleguemos a

un grado de perfección considerable (no saben cuánto, por cierto),

Cristo no podrá regresar, haciendo entonces la venida del Señor

un asunto que no le compete a Él, sino a Su cuerpo.

Si nos damos cuenta este planteamiento roza la blasfemia, ya que

hace a Dios un ser dependiente de sus criaturas.

Enseñan y creen, que ese perfeccionamiento es una tarea

exclusiva de los creyentes, y si fallan (¿y cuando no se falla?),

pues vuelta a empezar. De esa manera Cristo jamás podría volver.

Esa es una falsedad que muchos han enseñado y otros han creído.

(V. 13) “HASTA QUE TODOS LLEGUEMOS A LA UNIDAD DE

LA FE Y DEL CONOCIMIENTO DEL HIJO DE DIOS, A UN

VARÓN PERFECTO, A LA MEDIDA DE LA ESTATURA DE LA

PLENITUD DE CRISTO”

Aquí vemos una meta clara y específica:

1) Que lleguemos todos los creyentes a la unidad de la fe y del

conocimiento del hijo de Dios.

2) que lleguemos a la altura de un varón perfecto, este es Cristo.

3) Consecuentemente, lleguemos a la estatura de Su plenitud.

Se puede resumir en esto:

1

• Entendimiento y convicción en el corazón de la única

doctrina de Cristo, por parte de todos los hijos de Dios.

• Relación personal e íntima con Cristo.

• La plenitud de Cristo en la vida de cada uno de los

creyentes, y de todos al completo.

La pregunta honesta

La pregunta que honestamente nos debemos hacer, y que es

variada, es:

¿Ha sido esto posible hasta ahora? ¿Realmente en algún momento

de la historia de la Iglesia, todos y cada uno de los verdaderos

hijos de Dios han cumplido con esta expectativa? ¿Está esto

ocurriendo hoy en día?, y consecuentemente, ¿Ocurrirá en

algún momento antes de la venida de Cristo? Honradamente, la

respuesta a todas esas preguntas es, no.

¿Ha fallado la Palabra de Dios? ¿Falló el apóstol Pablo al decir

esto?, no, y no. Lo que ocurre es que fallamos nosotros a la hora

de entender el asunto.

Esta cuestión tiene un marcadísimo cariz escatológico, es decir,

de cumplimiento en el futuro, y ¿Cuándo?, me adelanto en decir

que, cuando la Iglesia haya llegado a su conclusión, es decir a que

todos los que deben ser miembros del Cuerpo lo sean y se cierre

el redil.

Dios sabe y ha dispuesto un momento en el cual el cuerpo de

Cristo, tenga todos sus miembros ya, y esté del todo formado.

Cristo es quien edifica la Iglesia (Mt. 16:18), y ciertamente usa

a la Iglesia para ello, pero en términos del cuerpo, ese llegar a la

unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón

perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, se

llevará a cabo cuando el tiempo de la Iglesia haya finalizado en

este mundo, cuando obtenga su completa formación (Ef. 1: 22,

23), y eso sólo será posible cuando TODA la Iglesia esté en el

cielo glorificada, y por estar glorificada; jamás antes.

2

El verbo griego katantáo que usa el apóstol aquí, significa “llegar

al final; a la estación de término”, y tal cosa indica algo que

solamente se conseguirá al final de los tiempos (compárese con

Ef. 5: 27)

Así pues, es al revés de cómo enseñan muchos. Estos dicen que

Cristo no puede volver hasta que la Iglesia ande en perfección

en este mundo (Él nunca podría volver entonces), no obstante la

Palabra enseña que es cuando Cristo vuelva a por Su iglesia, que

esta, siendo glorificada, será entonces su Esposa, preparada para

reinar junto con Él.

Olvidamos muchas veces que la mayor parte de lo que es la

Iglesia, está ya en los cielos. Teniendo esto en mente, es inútil

pensar que en algún momento de la historia futura la iglesia aquí

en la tierra será perfecta como enseña Ef. 4: 13, porque, ¿y de los

que ya partieron y jamás lograron llegar por sí mismos a cumplir

ese objetivo descrito, incluyéndonos a nosotros mismos?

De ahí a entender que la perfección de la Iglesia va unida a su

glorificación.

Maranatha!

SOLI DEO GLORIA

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