El 6 de octubre de 1976, el vuelo 455 de la línea aérea Cubana de Aviación despegó del aeropuerto de Seawell Barbados, con destino a La Habana; pocos minutos después la aeronave estalló en pleno vuelo como consecuencia de los explosivos colocados en su interior por los mercenarios Freddy Lugo y Hernán Ricardo. Ambos sujetos, seguían instrucciones de sus jefes, los experimentados terroristas Orlando Bosch y Luis Posada Carriles.
Vaya en este tema ningún gusano se atreve a hablar.
Cuba siempre contra el terrorismo!!!!
marcosstb 1 month ago