Las señales que descubre la luz en la superficie rugosa y agrietada de estas cortezas, nos evocan la huella que la tierra nos ha dejado, modificando nuestro ADN hasta marcarnos con las consecuencias de la constante adaptación, del constante goteo de siglos de evolución.
Cada uno de nosotros, fruto de las circunstancias vitales, adopta su particular forma dentro de la generalidad de la especie, con la variedad de matices que nos hace únicos e irrepetibles.
La consciente voluntad que nos anima y sus peculiaridades individuales ejercen también su influjo en la apariencia que mostramos, dibujando cada pliegue, cada arruga de la piel, e imprimen su singularidad en cada gesto, en cada expresión corporal.
Esta doble interacción que nos define es la que trato de resaltar en "Cortezas del Alma", una mirada integral del cuerpo humano, tanto exterior como interiormente.
Angelica son preciosas ¡¡¡¡
Maikanose 3 months ago