Tan solo somos dos extraños,
Que han cruzado su mirada por azar,
Esa atracción va cogiendo peso sin dudar,
Que la sangre hierve, y nos invita a amar.
Y desterremos los relojes,
Esos que siempre ponen punto y final,
Y las habladurías, procedamos a ignorar,
Pues la noche es nuestra, y nuestra ha de quedar.
Repasemos uno a uno nuestros poros de la piel,
La humedad de nuestros labios ,esparzámosla también,
La lascivia, que recoja, lo que siempre quisimos sembrar,
Y arropados por la luna delirar.
Confiar, que sin saberlo ,todo va al gusto de los dos,
Y a la mañana, cuando llegue el despertar,
Podamos de nuevo empezar.
Y resurgir de las cenizas, que haya dejado ese calor,
Y cuando el alba anuncie el final,
Sonrisas de complicidad.
buena rola la descargare el disco
rockhard222 1 year ago