Se montaron dos corazones de rana aislados.
Uno de los corazones conservaba una inervación vagal y estaba conectado a un electroestimulador, el otro estaba denervado.
Los corazones, que latían espontáneamente, estaban dispuestos en serie e intercomunicados entre sí por un líquido nutricio que irrigaba ambas estructuras.
Este sistema de perfusión bañaba constantemente el corazón inervado (dador) y era vehiculizado por un sistema de tubuladuras hacia un segundo corazón no inervado, que se comportaba como aceptor.
¿En qué consiste el experimento?
La estimulación eléctrica de las fibras vagales producía una inmediata bradicardia en el corazón inervado. Con unos segundos de retraso se desencadenaba una respuesta similar en el corazón aceptor.
Copyright Dr. Guillermo Di Girolamo. Desarrollado por el Centro Blas Pascal I+DTE. Buenos Aires, Argentina.
gracias m sirvio mucho para mi trabajo de psicobiologia ... T.T
Emlien15 1 year ago