La capital de Venezuela, Caracas, es una ciudad con altos índices de criminalidad y asesinatos. Esta realidad, que no es nueva y que es común a otras grandes urbes de América Latina, es utilizada por la oposición venezolana para culpabilizar al Gobierno de Chávez. Esta es otra de las tesis del programa Los guardianes de Chávez.
David Beriain, guionista y conductor del programa, se acerca a uno de los barrios de clase media de Caracas, donde las urbanizaciones cuentan con vigilancia y muros de seguridad. Y lo cuenta como si esto fuera una novedad reciente y no un fenómeno de décadas: "Alambre de espino, muros de seguridad, barrios enteros que se esconden detrás de defensas como ésta. Garitas, vigilancia privada, armas. La inseguridad ha cercado la vida de los caraqueños".
Este tratamiento informativo contrasta con el que Cuatro y el resto de medios del grupo Prisa dan al también grave fenómeno de violencia común en México o Brasil, en cuyas informaciones rara vez se menciona el nombre del presidente del país.
Max Römer, consultor de empresas y conocido antichavista, en la tertulia posterior al programa, reconoce que el problema es anterior a Chávez, pero se atreve a afirmar que en los 11 años de gobierno bolivariano se debía haber sido resuelto un problema de décadas: "En 11 años de gobierno se han podido resolver esas cosas. 11 años son 2,5 períodos (electorales) de la etapa de los 40 años (antes de Chávez). Son casi 3 periodos de un gobierno norteamericano y casi 3 de un gobierno español. Es muchísimo tiempo".
Flagrantes contradicciones
El reportaje incurre en contradicciones flagrantes. Por ejemplo, se introduce, de la mano de la policía del municipio Sucre, en un operativo contra la delincuencia. Nos muestra una realidad dramática, casi bélica, y relaciona las cifras de víctimas por violencia común --tomadas todas de la prensa antichavista- con la gestión del gobierno nacional. Se lee en rótulos: "16.047 homicidios en 2009. 2 asesinatos por hora. El 91 % de los crímenes queda impune. 123.091 homicidios durante el gobierno de Chávez".
Posteriormente, sin embargo, nos descubre que la policía de este municipio está a las órdenes de un alcalde antichavista, Carlos Ocáriz, que asegura que en su mandato la delincuencia se ha reducido. "Piense que en otras partes del país, sobre todo en Caracas, los homicidos suben, y aquí en Petare (barrio del muncipio Sucre) bajan".
El periodista llega incluso a afirmar que la actual policía de Sucre es menos represiva que la anterior, es decir, cuando estaba a las órdenes del anterior alcalde chavista: "La oposición controla ahora el muncipio y se ha esforzado por mostrar una cara más amigable, menos represiva de las fuerzas del orden. Pero eso choca con años de corrupción, gatillo fácil e ineficiencia".
Este análisis refleja un despiste histórico absoluto, y silencia la práctica de represión policial en estos barrios durante la llamada IV República, los 40 años de bipartidismo anterior a Chávez, con un saldo de miles de muertos, desaparecidos y torturados (16).
panas cuando vivan aqui en petare se daran cuenta como es la jugada aqui, estoy claro que esto no es desde ahora pero antes era mucho mas tranquilo, aqui matan y matan y nadie hace nada a uno lo que le toca es estar con el hampa para estar seguro
vada0024 1 year ago
@vada0024 el problema de la inseguridad es muy grave, pero esque las autoridades locales no hacen nada! con la policia bolivariana es un intento q esta funcionando, pero los opositores sólo ven la inseguridad como algo de donde sacar votos, sin hacer nada por solucionarlo
eImoi6 1 year ago