Era la mascota de la familia que regentaba el hotel 'Estación', junto al apeadero de Cestona-Villa. No hubiera habido mayor problema si no fuera porque aprendió a imitar el sonido del silbato del jefe de estación, con el que se hace saber a los maquinistas que la vía está libre para que puedan circular. Cada vez que llegaba un tren, él se ponía a silbar. Más de un maquinista oía el silbido y arrancaba su máquina. Pepe llegó a ser tan famoso que incluso le compusieron una canción en Francia. Juanjo Olaizola nos cuenta su historia. (Vídeo autorizado por Diario Vasco)
Muy bueno :)
itsasontsi 6 months ago