AROAL(info@aroal.com). Quiero aportar mi pequeño homenaje a todos mis paisanos que a lo largo de estos setenta y cinco años de "estar haciendo camino" precisamente al andar han logrado conformar este colectívo de valverdeños que hoy vive los mayores dias de gloria. Es la hora del almuerzo en el pantano, la carreta reposa tranquila, el carretero dirige la maniobra de desenganche, le ayudan hermanos de a pie, el alcalde de Carreta sigue desde su montura la maniobra, suenan las campanillas, sopla la brisa, se oyen los cantes cadenciosos, el graznar de las cabalgaduras y el trasiego. Luce la Carreta, sonrosada la señora en su Reposo, lucen los paravientos en los candelabros ahora apagados, la luz la aportan faroles de naranjas. Es una basilica en plata que en pocos metros cuadrados encierra primorosamente toda la identidad de un pueblo, unas gentes y su forma de ser, la musica celestial de gaita y tamboril que anuncia a una paloma blanca que en sus alas abiertas al vuela lleva el rezo, las penas y los afanes de todo un pueblo que entre pinares, deja atrás la sierra buscando el llano de la tierra prometida.
En un fondo verde de esperanza el rociero valverdeño le canta a su simpecado.
Link to this comment:
All Comments (0)