La estampa que Alcalá ofrece como tarjeta de visita es de una belleza antigua y evocadora. Un imponente Castillo sobre un elevado cerro y a sus pies una ciudad que se desparrama en casas blancas hasta llegar al río Guadaíra que le da apellido y frescura.
Pero la estampa se enriquece al acercarse a ella y apreciar sus detalles. Hay hermosas iglesias, pintorescas ermitas, calles cargadas de sabor, rincones antiguos, fiestas singulares, cauces de agua que chorrean de las viejas piedras de albero, molinos que desafían al río y al tiempo, plazas alfombradas de dorada tierra y espacios verdes que se asoman cercanos a la ciudad.
como siempre esta preciosa ,asi la recuerdo y al hacerlo siento nostalgia
cuantos recuerdos guardo buff
mi calle era el cerro los locos
trocola206 1 year ago
que bonita mi alcalà,como echo de menos sus calles,y mi calle que era la calle mairena.
chicasencilla29 2 years ago