Leonard Cohen es un artista. Siempre ha mostrado su admiración por Federico García Lorca. En 1988 compone esta canción para la que toma los versos de Federico, quien en su "Poeta en Nueva York" ha escrito un "Pequeño vals Vienés".
Leonard Cohen respeta prácticamente el orden de los versos, aunque tiene que tomarse ligeras licencias, pero sobre todo sabe conservar el ritmo, el aire y la sugestión del poema. Yo diría que convierte en música lo que García Lorca ha puesto en palabras. Un asombroso y extraordinario maridaje.
He querido hacer un homenaje, un sencillo homenaje a ambos con mi video. Y para mí éste es uno de mis favoritos entre los muchos que llevo hechos. Data de abril de 2009
Hubiera querido ir poniendo en subtítulos los versos de Lorca según va cantando Leonard Cohen, pero el problema es que, como he dicho, hay veces que no sigue el orden del poeta. Por eso he preferido copiar a continuación el poema "Pequeño vals vienés".
PEQUEÑO VALS VIENÉS
En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.
Este vals, este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.
Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.
En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados,
hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.
Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals, este vals del "Te quiero siempre".
En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orillas tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.
I love this this poem....and this song is amazing. Thank you Manuel for posting this gem xx
TheMarievil68 1 month ago
@TheMarievil68 Muchas gracias por tu comentario.
Boomarzo 1 month ago
Una maravilla! Me parece que algunas de las imagenes son patios cordobeses, verdad?
favolacubana 1 month ago
@favolacubana En efecto,todas las fotos del video son de patios andaluces.
Boomarzo 1 month ago