Cada quien tiene una Ítaca a la que anhela un día retornar sin importar que tan desolada y pobre esté, sencillamente es su sueño de tanta marcha apurada en pos de un ideal, y ella como bondadosa tierra maternal te abrirá sus brazos y sus puertas para que plácidamente puedas descansar.
Cada quien tiene una Ítaca a la que anhela un día retornar sin importar que tan desolada y pobre esté, sencillamente es su sueño de tanta marcha apurada en pos de un ideal, y ella como bondadosa tierra maternal te abrirá sus brazos y sus puertas para que plácidamente puedas descansar.
formandociudadania 9 months ago