Cuentan los evangelios que durante la última cena entre Jesús y sus Discípulos, se instauro uno de los rituales religiosos más significativos y extraños del cristianismo; los fieles seguidores debían "comerse" a su maestro y "beber" su sangre, en señal de que aceptaban su necesidad de pureza y redención de pecados a través del sacrificio de un ser puro.
Las paradojas del cristianismo son muchas: dar la otra mejilla al que golpea, amar al enemigo, la realización en base a la abstención y alcanzar la gloria a través de la humillación. En la actualidad esas paradojas se han convertido en ironías; el espíritu de mansedumbre y humildad del cristianismo ha llegado a ser pedantería, corrupción e hipocresía, partiendo de sus autoridades y replicando en sus feligreses, con muy honrosas excepciones.
Carne de Cristo es un objeto de consumo ofrecido por una iglesia que ya no sigue sus principios y que ha reducido su influencia espiritual en tradiciones vacías y automatizadas; como si la publicidad hubiera vencido al recogimiento, como si no bastara con comernos al mundo y convertirnos en caníbales, que ahora nos comemos a Dios como si se tratase de una oferta de supermercado.
China, sin insultar. Por que inventaste eso que ni vale un lápiz eso, no es el cuerpo de Cristo, te lo diré Consagrar osea no es bueno inventar un pedazo de pan y decir el cuerpo de Cristo, no tienen que Consagrar por eso es el sacrificio vivo y santo algo que espero que comprendan ignorantes herejes.
theultimate543 8 months ago
Es bajo, curioso, gracioso, y demás ruin el querer hacer pasar una verdad absoluta como una verdad relativa, aderezada de palabras sin sentido, con la intención de confundir. Y propio del ignorante atacar lo que no conoce aunque sea disfrazando el ataque de manera educada. Me dio mucha gracia ver a esos jóvenes comiendo "ostias", la verdad son muy ricas sobre todo con cajeta. La ostia sin consagración de un sacerdote no es más que otro alimento, por mas que la adornen los ignorantes.
kalifa2005 2 years ago