El primer desamor se arrastra dentro, y ahí pernocta como una tenia aburrida. Sin saberlo, su huella se endurece cada día. Luego, con los años, vuelven las mismas luchas de entonces, pero ya nada es como al principio; vuelven la ingenuidad y el desafío, pero menos sísmicos. Los corazones se enquistan. Desamor genético y generacional. Más tarde, tus vástagos serán tú y el ciclo, perenne, continuará para siempre...
Es increible el corto, el desamor, la descepción desde el punto de vista de unos niños...¿quien no se ha sentido como la niña alguna vez? Da tanta pena verla llorar! Jo
WikOsPictures 4 years ago