Dos chicos, de 11 y 12 años, deben esperar el primer colectivo del día, cerca de las 5, para volver a sus casas de un barrio del Oeste de Godoy Cruz. En pleno invierno, se pasan toda la madrugada dando vueltas por la calle y sabiendo que el día no será mejor. Admiten que no comen todos los días y no saben leer y escribir porque no van a la escuela; por ahora, están aprendiendo a sobrevivir en la vida que les tocó.
Link to this comment:
All Comments (0)