Temeroso de nuevos levantamientos el Rey de España Felipe III tomó la difícil decisión en 1609 de expulsar de su territorio a todos los moriscos que no se hubieran convertido al cristianismo, con contadas excepciones.
Esto supondría no solo un grave perjuicio económico, sino una tragedia para las familas moriscas que tuvieron que abandonar sus casas y tierras, siendo desterrados al Norte de África donde tampoco resultaron bienvenidos.
Este texto es un resumen de ese Bando de expulsión.
Leido en la Recreación de Cortes de Pallas el 25-07-2010.
what are they acting?
Noooraaa1 8 months ago
VIVA Los Moriscos !! Viva Sevilla !
ForeroFlower 1 year ago