Una vez incorporada al reino de León, Cáceres alcanzará su mayor esplendor en la época de los Reyes Católicos. A partir de entonces se construirán numerosos palacios y casas solariegas, girando en torno a dos centros: Plaza de Santa María y la de San Mateo. Destacan la Casa y Solar de los Ulloa, el Palacio de Carvajal, los Palacios de los Golfines y el Palacio de las Cigüeñas (actual sede del Gobierno Militar), que fue el único al que se le permitió conservar la torre completa, sin que sufriera el desmoche ordenado por la Reina Católica.
Pero no sólo existía en Cáceres este tipo de familias nobles; diversas minorías dejaron también su propia huella. Ejemplo de ello es el barrio judío, también llamado Judería Vieja, y la casa mudéjar que nos recuerda el paso de los moros por nuestra ciudad.
Ya en el siglo XVIII, encontramos las útimas construcciones intramuros, de ellas la que más importancia tuvo fue la remoderación del Arco de la Estrella o Puerta Nueva, realizada por Manuel de Larra Churriguera. Este arco tiene especial significación porque en 1447, fue el lugar elegido por la Reina Católica para jurar los fueros de la ciudad de Cáceres.
Cáceres fue declarada en 1986 Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y además está reconocida como tercer conjunto monumental de Europa.
Al igual que el de Plasencia, buen montaje y fotos estupendas. Joyas etnográficas.
Torman1962 3 years ago