"Rosario, una joven campesina, se entrega por amor a su novio sin sospechar que él la engaña con otra. La decepción y el dolor por la muerte de su padre hacen que la joven huya a Veracruz y se convierta en prostituta. Una noche, Rosario conoce a Alberto, un marino del cual queda prendada. Tras pasar una noche de amor juntos, el destino les revela una cruel sorpresa."
Entre las imágenes inolvidables del cine mexicano, la figura de Andrea Palma apoyada lánguidamente en el quicio de una puerta mientras Lina Boytler canta "vendo placer a los hombres que vienen del mar..." ha alcanzado proporciones míticas. Ese momento casi mágico sobrepasa a una película más bien dispareja, con momentos magníficos (como el carnaval que se desarrolla en contrapunto al funeral del padre de Rosario) y otros francamente malogrados (como las intervenciones de los cómicos en el cabaret).
Enmedio queda un filme curioso que alcanzó pronto la categoría de clásico del cine mexicano. Desde su estreno, la crítica señaló la excepcionalidad de La mujer del puerto dentro de la escasa producción de cine nacional de los primeros años del sonoro:
'La mujer del puerto es la primera película nacional que verdaderamente merece el calificativo de excelente, o por lo menos puede aplicarse a una parte de ella.' [Luz Alba, citada en García Riera, E. (1992). Historia documental del cine mexicano I: 1929-1937. Guadalajara, México: Universidad de Guadalajara, p. 108.]
Como Santa (1931), La mujer del puerto es una historia protagonizada por una prostituta, subgénero del melodrama mexicano sin equivalente en otras cinematografías nacionales. Este personaje incorpora a su drama elementos propios de la moralidad católica, como la culpa, el pecado original, la contraposición a la maternidad santificada por el matrimonio y la necesidad de sacrificio como medio de expiación. Estas mujeres encarnan una compleja red de arquetipos enraizados en la tradición y las costumbres sociales de México, dignos de un sesudo análisis psicoanalítico.
El género, con pequeñas variaciones, ha permanecido vigente hasta nuestros días. Parte del éxito popular alcanzado recientemente por El callejón de los milagros (1995) de Jorge Fons radica en la semejanza entre la historia de Alma (Salma Hayek) y la de sus notables antecesoras. En eso de "vender caro su amor" las prostitutas del cine mexicano se siguen "pintando solas".
Fuente: http://cinemexicano.mty.itesm.mx/peliculas/mujer.html
Información sobre el director Arcady Boytler:
http://escritores.cinemexicano.unam.mx/biografias/B/BOYTLER_arcady/biografia....
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http://www.filmoteca.unam.mx/
mis vecinas son como las señoras de la vecindad, jajajajaja
sollyboli 2 weeks ago
Muy agradecido
MaxPower7185 4 months ago
buena, buenísima. retrata a la perfección la miseria humana y en muchos puntos es como si no pasara el tiempo. y que tal las tres brujas. hipócritas, chismosas y mucho, muy repulsivas.
soviet234 4 months ago