La base ideológica del arte egipcio está dominada por la creencia en la vida eterna, de ahí que los dos monumentos más prolíficos sean las tumbas y los templos. El templo, al decir de sus inscripciones, es 'la casa de piedra' que los faraones construyen para sus divinos padres. Al contemplarlos, nos producen precisamente esa sensación de eternidad que tanto les motiva.
Los primeros templos aparecen en los conjuntos funerarios, junto a las pirámides. Poco a poco su estructura evoluciona adquiriendo forma tripartita. El peristilo o patio abierto con columnas por los lados y al fondo, salvo en la época saíta, seguido del hipostilo o sala de columnas totalmente cubierta con la nave central más elevada que las restantes, salvo algunas excepciones, y, al fondo, el santa-santorum o sala rectangular donde se venera la divinidad. Una vez construido determinado templo, cada generación siente la necesidad de ampliarlo y enriquecerlo. Las distintas salas se multiplican y se construyen otros templos secundarios, a semejanza de las capillas de los templos cristianos. Como consecuencia de este proceso surgen conjuntos monumentales de grandes proporciones, a veces comunicados por inmensas avenidas. Hay que decir que el templo como construcción autóctona, independiente de tumbas o pirámides, pertenece fundamentalmente a los Imperios Medio y Nuevo.
me encanta la cultura egipcia
metalteru 1 year ago