La Fontana di Trevi está situada en el cruce de tres calles, tre Vie, por lo que también se la conocía por este nombre: la fontana de las tres Vías, y está situada al final del que era uno de los antiguos acueductos que abastecía de agua a la ciudad de Roma, en la antigüedad.
La fuente le fue encargada inicialmente a Bernini, en 1629, por el papa Urbano VIII, pero posteriormente y a la muerte de éste, el proyecto se le adjudicó a Salvi, quien finalmente la construyó.
Tanto la propia fuente como el entorno de la plaza que la cobija son visitados por miles de personas a diario. La tradición manda tirar una moneda a la fuente por encima del hombro, al tiempo que se pide un deseo.
Una fuente y una plaza que hay que visitar para conocer uno de los rincones más bonitos de Roma.
Impresionantes las esculturas que fueron hechas hace tanto tiempo y que aún estén allí tan bellas!
Creo que los dulces y helados de invierno son deliciosos..!.
patriciaroijonas 1 month ago