El Taladro terminó floreándose ante Vélez, que finalizó con diez por la expulsión de Cubero. James Rodríguez y García, en dos oportunidades, marcaron los goles. Que de la mano, de Julio César, corearon en el Florencio Sola.
La tarde, para Banfield, se presentaba complicada, porque el triunfo de Newell´s ante Chacarita no le dejaba otra alternativa que ganar ante un Vélez que llegaba golpeado pero que también tenía chances de pelear el título. Un título que, por cierto, todavía está en su poder. Además, el Taladro iba a jugar de local, con la presión de su gente que ya no le escapa a candidatearse para campeonar. Y Banfield pasó la prueba de fuego, se impuso por 3-0 y lució lo mejor de su repertorio en un segundo tiempo emotivo.
En la primera etapa fue el Fortín el que dominó, sobre todo con Maxi Moralez, quien se recostó sobre la derecha y jugó como un tercer delantero. El fue quien generó las jugadas más peligrosas de su equipo. En el mediocampo, quien mandó fue Fabián Cubero. De todas maneras, Vélez nunca encontró profundidad en los metros finales y, salvo en ocasiones aisladas, no logró inquietar a un Cristian Lucchetti muy seguro bajo los tres palos (el arquero tuvo una rápida reacción en un mano a mano con Gastón Díaz).
Banfield, que se había parado de contra en el primer tiempo, encontró la ventaja a los 30 segundos del complemento con una carambola: remató James, pegó en la espalda de Díaz y Germán Montoya quedó descolocado, sin nada que hacer. A los tres, Cristian García reemplazante de Seba Fernández, quien está con la selección uruguaya- amplió la diferencia tras una asistencia de Santiago Silva.
Entonces, el plan de Ricardo Gareca se desmoronó. El DT trató de salvar la ropa con cambios de nombres y de esquema: mandó a la cancha a Leandro Somoza y Rolando Zárate por Díaz y Franco Razzotti. Pero las cartas ya estaban jugadas. Banfield, que recuperó esa mística que tenía en la etapa anterior de Julio Falcioni, supo cómo manejar los tiempos, cuándo atacar y cuándo defender. El Ruso García, nuevamente tras un excelente paso de Silva (esta vez no la metió, pero se vistió de asistidor) , sentenció la goleada a los 13 minutos.
Los nervios comenzaron a jugar un partido aparte en los jugadores de Vélez. Varios amonestados y un codazo de Cubero sobre James que concluyó con una tarjeta roja para el marido de Nicole. Y lo de la valla menos vencida en Banfield no es un cuento: su última línea cuenta con una solidez que brinda seguridad a todo el equipo. La confianza en el Sur es tal que hasta hubo tiki tiki sobre el final. La hinchada lo reconoce, con aplausos para Walter Erviti y para todos los jugadores. No es para menos: Que de la mano, de Julio César.
no soy de velez no soy de banfield !PERO SI SOY DE COLON¡
esotravirgenamoor 2 years ago
Gracias xsubir... "¡Aguante El Taladro!"
HuguitoGratisDamas 2 years ago