EL ULTIMO GITANO ERRANTE ,JOAQUIN CARMONA "EL CANASTERO" Soy pastor de ovejas, en los atardeceres me gusta bajar al río". Dice haber nacido "cuando quisieron los espíritus. Capricornio, casa diez". Y los hados hicieron coincidir el momento con el estallido de la Guerra Civil española, o sea, 1936. Eligió el campo para vivir, entre Málaga y Cádiz, "evitando ciudades y capitales". Tierras en las que la naturaleza le acerca a Dios a través del cante, ese que considera "alimento del alma".
A pesar de ser considerado toda una figura en los ámbitos camaroneros por sus composiciones para José Monje, y ser harto reconocidas sus facultades cantaoras, a sus más de sesenta años, Joaquín el Canastero aún no había pasado por el estudio. Su aportación al flamenco se ceñía a la composición, tanto para el genio isleño, como para otros miembros de su familia como Antonio y Miguel el Rubio, o intérpretes como La Susi.
¿Qué le lleva a decidirse a registrar su cante?
La grabación surge porque he dado con personas con el corazón abierto, preparado... son personas creyentes. He sufrido mucho con este disco antes, porque querían muchas tomas. Y no pueden sacar más de mi voz. Hay que coger lo que hay. Una persona no siempre es persona, tiene que justificarlo. Sólo grabé anteriormente hace unos treinta años, pero borracho.
Tu aportación al flamenco está íntimamente ligada a Camarón...
Mi vida está en los ríos. Y a Camarón le encantó. Se fue abriendo conmigo. Recuerdo todas las palabras exactas que dijo de mí. Han escrito literatura negra sobre Camarón, es retórica lo que se está usando. Hay que andar con el corazón limpio. Esa es la base de la sabiduría, para poder ser pastor de uno mismo. Y eso también ha pasado con el gitano. El gitano ha perdido su vinculación galáctica. Ahora es cuando no tenemos nada.
Este disco se ha elegido bien quien toca porque se buscaba corazón. En los directos participan artistas de la saga de los Habichuela, con los que estoy emparentado.
Hay mucha música del demonio, que mete a la gente en prisas que rompen su corazón. Esa prisa musical es venenosa y va contra la educación espiritual de la persona.
Mis letras nacen del contacto con los animales, con las rocas, con el ruido de la naturaleza. El cante es el conocimiento de Dios. Y no presumo de voz, a pesar de haberme preparado en habilidades de garganta. Una buena letra nace cuando, sin querer hacer el cante, buscarlo. Pero primero la letra. Las letras ponen firme a la persona, siempre que tenga buen oído.
El cante se convierte así en un alimento para el alma, para mí es la mejor compaña. Pero es que la mayoría de las veces ni cantan bien, ni la letra vale. Por eso, la guerra no la puede sujetar nadie. Son los mismos lobos, con distintos collares.
Para El Canastero, que sólo se deja oír cantar a la orilla de un río, hasta para el propio Camarón que lo visitó en numerosas ocasiones a la orillas de los rios.
Para cantar prefiero los sitios pequeños, es más fácil llegar a los corazones. No tengo las mismas ayudas espirituales en sitios muy grandes, donde puede haber más concentración de mal, de esos que se asustan de lo que digo porque no están acostumbrados a que les hablen bien. Y es importante la comunicación. Pero el hombre debe ser espontáneo. La verdad es espontánea, hay que intuir. La alegría hace bien a la mente. Y es el dinero lo que rompe por dentro y por fuera. Por eso, lo que más me gusta es creer en Dios, pues de ahí parte la sencillez. Pero Dios no somos todos... y no van a enterarse.
Noo.. yo creo que tú te refieres a José Dominguez "El cabrero". Cantaor y pastor de cabras (ahora de ovejas) que nació en Aznalcóllar, provincia de Sevilla, en 1944. Y conocido por sus fandangos tan personales. Por cierto,si te gusta...comentarte que tiene un disco reciente que se llama "Pastor de nubes"
josetiti100 1 year ago