Vaya, es magistral cómo el director redirecciona la critica social hacia conceptualizaciones más abstractas de las relaciones sociales. Tal es así, que según va avanzando el ritmo narrativo, se llega a un clímax en el que sólo hay una salida: la renovación creativa o la reintroducción de las formas aceptadas. Una vez más, Santi elige la opción correcta.
Vaya, es magistral cómo el director redirecciona la critica social hacia conceptualizaciones más abstractas de las relaciones sociales. Tal es así, que según va avanzando el ritmo narrativo, se llega a un clímax en el que sólo hay una salida: la renovación creativa o la reintroducción de las formas aceptadas. Una vez más, Santi elige la opción correcta.
cacomanrique 5 years ago