Desde el refugio de Lizara ascendemos hasta la idílica Plana de Mistresa para desde allí subir a un pequeño valle/circo suspendido con el collado de Secús enfrente y el Puntal de Secús al fondo a nuestra derecha.
Por un pequeño barranco situado a nuestra derecha vamos siguiendo los hitos que nos sitúan en unas terrazas superiores desde las cuales realizamos la ascensión final al Puntal, que se va empinando más y más conforme nos acercamos a su cima.
Las vistas son espectaculares, salvo por el lado de las Fetas y Bisaurín, toda una mole rocosa sobre nuestras cabezas.
Como única pega el excesivo calor de la jornada y la invasión de hormigas voladoras en la cima, que nos obligó a almorzar más abajo. Por lo demás, una excursión muy recomendable por una zona preciosa y no demasiado conocida, ya que la mayoría de los excursionistas que salen del refugio de Lizara se dirigen al collado de Lo Foratón para desde allí subir al célebre Bisaurín. En consecuencia uno se cruza con muy poca gente, lo cual, aunque suene egoísta, es de agradecer.
Invasión de hormigas voladoras? Bromas aparte, me gusta mucho como cuentas las ascensiones.
Aferblanco 6 months ago
@Aferblanco
Gracias por tu comentario, pero no es coña. La cima estaba repleta de cientos de hormigas con alas. ¿Nunca has visto una?
Las hormigas con alas no son especies diferentes sino los ejemplares que se encargan de la reproducción de la colonia. Las hembras y los machos son alados cuando abandonan el nido, aunque después pierden las alas (sacado de Google).
Juanjibiris 6 months ago