Para cualquier persona que compita en una maratón seguramente su principal interés es la meta, sin embargo para Fredy Ríos, José Wilson Castro y Andrés Paredes, tres de los once integrante del equipo de discapacitados de Gran Estación, el interés es otro: llamar la atención para que la organización realice categorías por tipo de silla utilizada, edades y género.
Para Fredy Ríos, discapacitado desde hace siete años a causa de una bala perdida y quien ha participado en la Media Maratón durante los últimos tres años, lograr que se categorice la participación de los discapacitados significa abrir espacios para que más personas disfruten del deporte al aire libre. "El asunto es que mientras la persona que utiliza un handcycle recorre los 10 kilómetros en unos 13 ó 14 minutos, quienes utilizan una silla convencional lo logran en 40 minutos o más, entonces las condiciones no son las mismas, por lo tanto la categoría tampoco lo debe ser".
La gran mayoría de las competencias atléticas en el mundo, en las que participan personas discapacitadas tienen una categorización. Para no ir muy lejos se puede citar el caso de la Maratón Internacional de Soacha o la Carrera Atlética internacional de FRAPON. En ambas existe una clasificación de acuerdo al tipo de silla que utilizan los participantes, bien sea silla convencional, atlética o el handcycle. Infortunadamente en la prueba reina del atletismo en Colombia, la Media Maratón de Bogotá, no existe sino una categoría única en la prueba para Discapacitados (sin edad límite) como aparece en su sitio web.
No se puede desconocer que esta competencia deportiva, y esta categoría en especial, es de gran interés para las personas en situación de discapacidad, tal es el caso de John Wilson Castro, quien sufrió una lesión medular provocada por la caída de un caballo a los 17 años de edad y de Andrés Paredes, quien fue víctima de atracadores que lo hirieron y dejaron en silla de ruedas.
Junto a Fredy recorren cada mañana el trayecto de su casa al centro comercial y de regreso en las tardes, como parte de su entrenamiento, en una ciudad que escasamente cuenta con alguna infraestructura adecuada en accesibilidad para las personas en su condición. "Desde Patio Bonito yo tomo la cicloruta de la Avenida de las Américas hasta la Avenida 68 y ahí me encuentro con mis otros compañeros. En adelante nos toca rodar por las calles porque los andenes son irregulares y nos dañan las sillas y además no están habilitados con rampas", asegura Andrés.
Tanto Andrés como John Wilson trabajaban, antes de llegar a Gran Estación, en las calles de Bogotá como vendedores ambulantes y se sienten orgullosos de pertenecer al equipo que este año rodará nuevamente en la Media Maratón de Bogotá.
La cuota femenina del equipo es Yaneth Rocío Corredor, una joven sicóloga con especialización en Gerencia del Talento Humano y quien se desempeña como coordinadora del área de Responsabilidad Social Empresarial en el centro comercial.
Yaneth sufrió un accidente de tránsito cuando formaba parte del grupo de teatro del colegio Salesiano León XIII y se considera una deportista juiciosa que practica pesas y natación y que hará su mayor esfuerzo en la Media Maratón de Bogotá para apoyar a sus compañeros y lograr alcanzar las dos metas propuestas, rodar hasta el final y logar la categorización.
En la descripción del video, encontrará el Boletín de Prensa relacionado con el equipo de discapacidad del centro comercial Gran Estación, que solicita una categorización de sillas de ruedas, para la Media Maratón de Bogotá, a realizarse el próximo 1o de agosto
dargamo 1 year ago