Donde la razón se ha establecido como medida última de todas las cosas, los cuentos populares se consideran cosa de niños y de gentes simples. Sin embargo, los hermanos Grimm, profesores de Lenguas Germánicas en la Universidad de Göttingen en el siglo XIX, los valoraban como depositarios de restos de un antiguo núcleo de la mitología indogermánica, por lo que se dedicaron a recogerlos de viva voz por pueblos y aldeas. Sus arquetipos tocan directamente el alma humana. Ilustran el difícil proceso, en que el ser humano roza la muerte para llegar a ser lo que en el fondo ya es desde siempre. De ahí que puedan iluminar un camino interior que lleva a manifestar el rostro original, como puede ser para algunos el camino del zen.
Link to this comment:
All Comments (0)