La Nueva Evangelización y la búsqueda de un mayor compromiso por parte de los laicos en el anuncio de la Buena Nueva constituyen, sin duda, dos de los principales signos del pontificado de Juan Pablo II.
Sin embargo, resulta a todas luces necesario especificar cómo se interpretan las dos premisas, y más aún en el seno de instituciones que, como la nuestra, han hecho de ambos postulados el norte y la guía de su accionar.
El ANE es una asociación católica de laicos comprometidos con la Iglesia, que ha respondido al insistente llamado de Su Santidad, Juan Pablo II, quien ha pedido en reiteradas ocasiones a su Iglesia sumarse a la tarea de promover una "Nueva Evangelización".
Para asumir este reto, nuestro Apostolado ha lanzado al mundo una Gran Cruzada de Amor y de Misericordia, con el objeto de rescatar al hombre que ha perdido la fe y la esperanza, y que se encuentra extraviado, para que vuelva los ojos hacia Dios, para que se acoja a su infinita Misericordia y encuentre la Paz que tanto necesitamos todos.
En la dimensión social de su accionar, nuestro Apostolado procura asistir solidariamente a todos los hermanos que sufren, especialmente a los enfermos de los hospitales, a los que están en las cárceles, a los jóvenes y niños de la calle... A todos aquellos que se sienten abandonados.
Los miembros del ANE trabajan en comunión con sus párrocos, y bajo los lineamientos pastorales de las Iglesias particulares en donde nuestro Apostolado tiene presencia, con un compromiso cristiano a tiempo completo, pues como decía San Juan Crisóstomo: "No existirían tantos ateos en el mundo si nuestro testimonio fuera más veraz."
Conscientes de que las buenas o malas acciones de cada cristiano repercuten en todo el Cuerpo Místico de Cristo, que es Su Iglesia, y en toda la humanidad, procuramos PROMOVER UN ESTILO SOLIDARIO DE VIDA en todos los miembros del ANE, a través de las siguientes actitudes evangélicas: Amor, pureza, oración, sacrificio, evangelización, servicio, alegría y conversión.
Las 7 obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, dar techo a quien no lo tiene, vestir al desnudo, visitar a los enfermos y a los presos, enterrar a los muertos (cf Mt 25, 31-46). Entre estas obras, la limosna hecha a los pobres (cf Tb 4,5-11; Si 17, 22) es uno de los principales testimonies de la caridad fraterna: es también una práctica de justicia que agrada a Dios (cf Mt 6, 2-4) . (Catecismo)
1. Dar de comer al hambriento.
2. Dar de beber al sediento.
3. Vestir al desnudo.
4. Dar posada al forastero.
5. Visitar a los enfermos.
6. Visitar a los encarcelados.
7. Enterrar a los muertos.
que malo, no lo puedo escuchar... porque será ?
DiosMeAma2009 1 year ago