El Moisés de Michelangelo, finalizado en 1515 y originariamente concebido como parte del monumento funerario independiente del papa Julio II junto con 47 estatuas más, se convirtió en el núcleo central del monumento y tumba del papa en San Pietro, la iglesia de su familia. Moisés se presenta con cuernos, debido a la similaridad en latín entre las palabras “rayo” y “cuerno”. Este tipo de simbolismo iconográfico era común en el arte sagrado del Renacimiento, y en este caso, facilitaba el trabajo del escultor (ya que esculpir unos cuernos es mucho más concreto que esculpir luz abstracta), y aquellos que lo vieran lo entenderían como el resplandor de la cara de Moisés, y no como cuernos.
Link to this comment:
All Comments (0)