Se ve el cerro del cubilete muy lejano, brilla un rayo de luz y se ensordecen los oídos más por los gritos de los niños que por la turbina del motor.
A propósito del despegue, hay les va otro chiste de Catón:
El señor invitó a su esposa a que lo acompañara en uno de los viajes de negocios que hacía cada mes a Europa.
En el jet, cuando cayó la noche, él le propuso a ella que cumplieran la hazaña de hacer el amor en el baño del avión. La señora se resistía, pero al fin él la convenció, y juntos fueron al cubículo.
Estaban haciendo lo que habían ido a hacer cuando sonaron fuertes golpes en la puerta. Un pasajero se había quejado por el largo tiempo que el baño permanecía cerrado, y la azafata fue a ver qué sucedía.
El hombre y la mujer se arreglaron la ropa con premura, y abrieron la puerta del cuartito. "Perdone, señorita -dice con mucha pena la azarada esposa-. Vinimos aquí porque...". "No se disculpe, señora -la interrumpe la muchacha-. Con usted no hay problema.
Pero al señor ya es la cuarta vez que lo pescamos haciendo esto"...
ja ja ja
y el bebe lloró todo el vuelo?....
MANUbjx 3 years ago
Hola ! No todo, sólo los primeros 20 minutos, luego se quedó dormido o la mamá le dió algo para que se callara.
Al fin pues son niños, a la que creo que hay que educar es a la mamá.
Saludos !
naniojos 2 years ago