Resbalé del silencio a la fiebre de tus manos
y en la silueta abierta de mis labios
aleteó, fugaz , la entrega sin pudores;
me ceñiste de abriles la cintura
y abrazada a tu instante fundiste mis caderas.
Hoy vengo de tu olvido
desnuda de imprudencias
en la complicidad de versos transparentes
¡Ven sin miedo, derrota esta distancia!
arráncame la luna de mis labios,
enrédate en mi pecho sin esperas
sellando con tu estigma mi costado
Ven,
retorna amanecido
trenzándome en el mar de tus ensueños
Y es que no soy feliz si tú me olvidas
Link to this comment:
All Comments (0)