Región Andina: 10 Tesis falsas sobre la hoja de coca de Cedro, Devida y otros congraciados
Por Javier Trigo, Asociación Peruana de Promoción de la Hoja de Coca
1.- Apoyándose en la tesis de grado de la Sra. Q. F. Cordero afirman que la proteína de la hoja de coca es incompleta, de mala calidad, no es asimilable y puede afectar al hígado y causar desnutrición en caso extremo.
Falso. Es una afirmación sesgada y mal intencionada. Ningún nutricionista busca proteína en una hoja. En ella se busca micronutrientes, antioxidantes y otros. Las fuentes proteicas vegetales se buscan en los cereales y menestras.
Ninguna proteína vegetal es completa; ninguna tiene todos los aminoácidos esenciales completos. Alimentarse a base de la proteína de un solo vegetal puede significar desnutrición.
La tesis de esta señora Cordero es cuestionable en la medida que aisló la proteína de la hoja de coca de todos los micronutrientes y alcaloides que son las que brindan el aporte principal para la salud y la vida.
Por definición, ninguna proteína vegetal es mala; puede ser incompleta pero no mala. Solo las proteínas animales, aunque con aminoácidos completos, pueden ser tóxicas.
2.- Reconocen como válido el análisis bioquímico de la Hoja de Coca realizado en Harvard, pero afirman que en ella no se especifica que sea asimilable al cuerpo humano. Ponen como ej. al pasto, tiene nutrientes pero estos no son asimilables.
Falso. Están pretendiendo sorprendernos. Si uno lee la investigación realizada por 3 científicos de la Universidad de Harvard en 1975 encuentra conclusiones sorprendentes sobre la capacidad de asimilación de la hoja de coca por el cuerpo humano. Incluso lanzan propuestas de la cantidad que debiéramos consumir para mejorar nuestra calidad de vida.
Después de estar presentes por más de seis mil años en la historia del hombre peruano, la hoja de coca no necesita presentación ni comprobación científica de sus bondades. No estamos hablando de un producto desconocido ni uno traído de la cochinchina.
Por el contrario, la hoja de coca permitió al hombre andino conquistar los espacios elevados de nuestros andes.
En la ciudadela de Caral (6000 años de antigüedad) se han encontrado pruebas de consumo de polvo de hoja de coca. Su aporte particular radica en poseer alcaloides que aumentan el oxígeno celular (globulina junto a la piridina).
Recordemos que las grandes civilizaciones prehispánicas, se desarrollaron por encima de los 2,500 m.s.n.m. mientras que en Europa a esa altura solo se hizo pastoreo.
Entendemos que la limitada educación escolar sobre la historia del Perú que privilegia el conocimiento de los alimentos traídos por los europeos y poco o nada del aporte de la cultura alimentaria inca, sea parte de la causa de que muchos peruanos nos dejemos sorprender por las sandeces lanzados por fuertes intereses económicos que quieren un pueblo desinformado y malnutrido, que no mire desde adentro sus raíces andinas llenas de sabiduría y vida.
Como alimento, la historia nos enseña 4 formas de su consumo:
La hoja tierna para consumo directo en ensalada, máxima fuente antioxidante;
La hoja seca para el chacchado o acullico, junto con la cal o llipta para aprovecharla mejor como fuente energética, nutricional y sobretodo, sus benéficos alcaloides;
La hoja seca, tostada y molida como fuente directa altamente asimilable de nutrientes y energía; se le puede agregar la llipta o cal;
La hoja seca en infusión, el mejor digestivo, buen quemagrasa y antidepresivo (tres tazas al día recomienda el Dr. Bolo).
Los antecedentes históricos de estos usos demuestran que la hoja de coca provee de nutrientes básicos y otros que aún desconocemos pero que son ampliamente benéficos al ser humano y nos señalan el derrotero a seguir en la investigación.
- Revisar bibliografías: Mamacoca, por Anthony Henman (ver amplia bibliografía aquí citada); Revistas Opción Ecológica Nº 11; Harina de Coca en el Tawantinsuyo por el Dr. Ciro Hurtado (inédito); Carta del Dr. Roger Ramos Aliaga a CEDRO (12-01-06)
3.- La hoja de coca solo es un energético que quita el hambre
Falso. Si fuera verdad que solo es energético, nuestros campesinos serían enfermizos y no podrían trabajar las 14 horas diarias como lo hacen en la puna y lugares inhóspitos para muchos limeños. Los obreros mineros no podrían trabajar sin máscaras en el aire enrarecido de los socavones.
Leer art.completo en http://www.servindi.org/actualidad/3550/3550
Para mí hay un antes y un después y es cuando pude conocer la profundidad de la cultura andina y ahora estar tan cerca de ellos, Fortunato es un ser entrañable y además es un gran músico en mi canal podrás encontrarlo
gracias
Gra
GRASCORZO 2 years ago
Me ha llegado al alma este relado
saludos
FortianaTretze 2 years ago
gracias por verlo
GRASCORZO 2 years ago