Iqbal Masih tenía cuatro años cuando su padre le vendió a una fábrica de alfombras de Punjab porque necesitaba un préstamo para pagar la boda del hijo mayor.
Para saldar al deuda Iqbal trabajaba doce horas al día trenzando alfombras por un a rupia diaria. Sin embargo, con los intereses desorbitados, la deuda no para de crecer. A los 10 años Iqbal asistió a un mitin sobre derechos humanos y su vida cambió radicalmente. Consiguió la libertad a través de una campaña del Frente de Liberación del Trabajo Forzado y se convirtió en un activo luchador contra el trabajo cautivo.
http://www.solidaridad.net/iqbal/historia.php
Hace años vi una película sobre este héroe, y me gustó mucho. ¡Cuánto valor y coraje en un cuerpo tan pequeño!
superCatia 2 years ago
muy buen video,,, para caer lagrimas...
arrigo2000 3 years ago