¡Grandioso! ¡Grandioso! Ahora suscribo lo que parecía hipérbole del periodista. Pura escuela alemana unida a su gran sensibilidad y conocimiento del autor, para arrancarnos los sentimientos más profundos. Tuve la suerte de poder asistir al auditorio a escucharlo, y tengo que confesar que me fue difícil contener las lágrimas. Aquel tiempo interminable de aplausos fueron los más merecidos. Hay que seguir aplaudiendo. ¡Felicidades!
¡Grandioso! ¡Grandioso! Ahora suscribo lo que parecía hipérbole del periodista. Pura escuela alemana unida a su gran sensibilidad y conocimiento del autor, para arrancarnos los sentimientos más profundos. Tuve la suerte de poder asistir al auditorio a escucharlo, y tengo que confesar que me fue difícil contener las lágrimas. Aquel tiempo interminable de aplausos fueron los más merecidos. Hay que seguir aplaudiendo. ¡Felicidades!
Requena277 3 months ago