El emú... Con esos ojos rojizos penetrantes e inquietantes... Tenía su bandeja de fruta recién servida, pero no era el único que lo estaba devorando. Hacía un rato, un grupo de estorninos se dedicó a vaciar el recipiente con los pedazos que podían cargar. Todo un espectáculo, muy graciosos jejeje! Las palomas estaban de relleno.
Link to this comment:
All Comments (0)