Registro de la exposición realizada en el Museo Bellas Artes de Santiago, Chile.
Robert Doisneau era un tipo tímido, que comenzó a los 17 años a hacer fotografías a nivel del suelo: aceras, calles... Poco a poco, se atrevió con una lámpara y, después, con unos niños. La Rolleiflex fue su primera cámara y su calmante durante 39 años, hasta que la cambió por una Leica.
Doisneau inmortalizó, El beso del Ayuntamiento (1950) y fotografió a grandes estrellas y gente corriente. Prendado de una sonrisa, ese instante se convierte con su cámara en algo vivo y tierno. Supo encontrar con sus ojos de tímido la emoción por muy escondida que estuviera. "Mis fotos son casi todas de niños abandonados, porque la gente los adopta y los cría en su mente".
Excelente montaje, gracias.
iblitz 3 years ago
muy bueno¡¡¡¡¡¡
juansagrav 3 years ago