"Felipe, esa no es la solución para los problemas, uno debe de afrontar la situación", esas eran las palabras que en medio de lágrimas y de un fuerte abrazo le decía Omaira Sánchez a su nieto Juan Felipe Galindo Ladino, un joven de 18 años que fue protagonista de momentos dramáticos que vivieron varias personas cuando en medio de su desesperación se pretendía arrojar del Viaducto César Gaviria Trujillo.
Los hechos se presentaron sobre las 10:30 de la mañana cuando un señor que pasaba por el lugar, observó a Felipe por fuera del puente.
Como pudo lo sostuvo por las piernas mientras que al lugar llegaban las autoridades para hacerse cargo de la situación.
La abuela se enteró
Mientras tanto en su vivienda de la carrera 9 con calle 12 de Pereira, Omaira Sánchez la abuela del joven se disponía a salir de su casa para irse a trabajar, cuando fue avisada de que su nieto estaba metido en un problema en el Viaducto.
"Yo pensé que se había puesto a atracar a alguien por allá y que me lo estaban golpeando, pero cuando llegué lo encontré en esas", indicó la mujer desesperada.
Además María Nelly Sánchez, una tía del joven relató que el motivo por el que Juan Felipe pensaba arrojarse del puente, fue porque en la mañana le robó a su abuela para ir a consumir drogas y que el remordimiento lo hizo tomar esa decisión.
Adicto a la heroína
El problema de Juan Felipe se debe a una fuerte adicción que tiene a la heroína, razón por la que hace un año salió del centro de reclusión para menores Marceliano Ossa, donde estuvo internado por hurto.
Allí le recomendaron a los familiares seguir el tratamiento para que él se pudiera recuperar, pero sus familiares no tienen cómo pagar, pues los padres del muchacho fueron asesinados hace 14 años y además es hijo único, por lo que la única familia de Felipe es la abuela, quien ve por él.
Tras varios minutos de dialogar con él, los bomberos y la Policía lograron convencerlo para que se dejara ayudar y fue entonces cuando los bomberos mediante lazos y arneses lo pusieron a salvo.
Según denunció Omaira Sánchez, abuela de Felipe cuando las autoridades rescataron al hombre la dejaron sola, por lo que ella debió llevarlo en un taxi al hospital San Jorge, de allí un médico lo remitió para el Hospital Mental de Risaralda pero cuando iba para allá el joven no quiso dejarse ayudar más y se escapó.
Ahora el miedo de la abuela es que vuelva a cometer la misma locura.
1. Eso muestra q esas barreras no sirvieron para nada..
2. Si se quieren quitar la vida ya buscaràn la forma de hacerlo..
3. Para q salvan a personas como esas ? drogadictos y ladrones ? arta pendejada..
pobre de la abuelita de ese gvòn..
txandrews 9 months ago 4