Omnipotente el superfluo poder
del alma de la que ya es ausente el espíritu.
Incontables aleteos se depositan como
si fuesen los huevos de una mosca que ha
ya consumido la putridez de los despojos
y se concentran como el hedor en el aire.
hieden hasta las flores ahora.
todo apesta, como la carne envejecida.
El hedor es ahora aroma.
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