Los Ponchos Rojos son guerreros aymaras y del ejército boliviano (de la región andina de Omasuyos) que conforman una milicia armada establecida para defender la integridad territorial de Bolivia.
El 23 de enero de 2007 el presidente Evo Morales pidió a este grupo «defender la unidad e integridad territorial».
La oposición acusa a Morales y al ejército de haberlos armado para formar milicias ilegales. De hecho, durante los años setenta, Achacachi fue el centro del movimiento guerrillero izquierdista EGTK (Ejército Guerrillero Túpac Katari), relacionado con un miembro del actual ejecutivo boliviano, Álvaro García Linera.
El 23 de noviembre de 2007, en un acto público, los Ponchos Rojos degollaron a dos perros como señal amenazante a todo aquel que se oponga a la política del gobierno y para los cuatro prefectos corruptos. De los cuales solo queda uno, Ruben Costas los demas salieron como ratas del pais. El gobierno boliviano reprochó estas acciones.
Los ponchos rojos son hoy en Bolivia el símbolo de una milicia indígena muy temida. Sus dirigentes dicen que cuentan con 800.000 hombres armados. Recientemente, el presidente Evo Morales convocó a esta milicia indígena a defender la unidad del país junto a las Fuerzas Armadas ante las aspiraciones autonómicas de provincias de Santa Cruz. Públicamente, Morales ha dado a los ponchos rojos estatus militar y ha comparado su misión con la del Ejército regular boliviano.
"Estamos en peligro: nos van a desarmar y es una trampa. Gracias a nuestros Mauser, Evo Morales es presidente. Sin ellos no nos hubiésemos enfrentado al Ejército en Warisata [Omasuyos] el 10 de septiembre de 2003. Con esas armas hemos derrotado a Gonzalo Sánchez de Lozada [ex presidente de Bolivia derrocado en 2003]", dice el líder aymará Felipe Quispe, ex secretario ejecutivo de la Confederación Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) y ahora secretario general del sindicato de su comunidad.
El enfrentamiento de Warisata se produjo cuando indígenas armados atacaron a una columna del Ejército que escoltaba a un grupo de turistas rescatados de un bloqueo campesino en Sorata. Fuentes militares reconocieron que el tiroteo de Warisata precipitó la caída de Sánchez de Lozada.
estos tipos se merecen que los desaparezcan de las faz de la tierra
nyina16 9 months ago