Camina por la playa y suspira, no me queda otra cosa, piensa. Ayer era todo diferente, pero hoy...nada, otro suspiro y más paseo. Al tiempo, poco a poco sin saber por qué, se mete en el agua y se pierde entre las olas. Ahora seré libre, piensa, ella no me dirigirá más cada vez que me vea. Qué error, cielos. Mientras va y viene entre la orilla y el horizonte se da cuenta de que la luna, aquella que marcaba su destino cada vez que asomaba en el oscuro cielo llena, pletórica, ahora la obliga a mecerse una y otra vez, a veces rozando la orilla y otras en medio del mar, sin descanso y sola. Maldita seas, luna, maldita seas...
Dedicado a todas aquellas a quienes la luna les posee y transforma su dulzura y paciencia en...bueno, en otra cosa. Dedicado a quienes no se dan cuenta que el destino lo marcamos nosotras. Dedicado, en fin, a quienes no son capaces de poner a la luna a favor.
me encanto!
exelente trabajo y exito!!
infelipeitor 2 years ago
muy bonito,y con el fondo musical de Giana es simplemente un encanto
JEME65 2 years ago
una passada!!!!!
m'encanta....no hi ha paraules per descriura-ho.
zarinavacances 4 years ago