La prudencia en la carretera es vital, nunca sabes donde te va a saltar el ciervo.
Después de un día estupendo grabando y fotografiando todos los matices con los que el otoño ha engalanado al Moncayo, al regreso con una preciosa luna llena, en una curva nos encontramos con un ciervo, al ir a una velocidad muy moderada, le sorprendió por la casi ausencia de sonido del motor, se asusta y cruza de dos saltos la carreta, el corazón también nos da un salto a los ocupantes, pero la prudencia evita el atropello.
El vídeo esta editado al ralenti para comprobar el detalle.
MUY BUENO PILAR, ES TAL COMO LO VIVÍ, el conductor.
rosello2010 3 months ago