Un hombre y prisionero del dictador Franco recuerda un poema de sus tiempos en el campo de concentración. Arte y cultura que se sobreponen a la brutalidad y subreviven, porque la belleza del alma humana no puede borrarse.
Si no nos destruimos antes... algún día la humanidad vivirá sin hacerse sufrir a si misma. Gracias abuelo.
gracias
c9rlos 2 months ago