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Memoria histérica de zETAp=Lider del PSOE en la carcel

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Uploaded by on Apr 5, 2007

La memoria histérica de zETAp es esta: ver como Largo Caballero acabo en la carcel
¿Por qué la guerra empezó en octubre de 1934 y no en julio de 1936? Como es sabido, uno de los primeros en sostener, implícitamente, esa tesis fue Gerald Brenan, al calificar la insurrección izquierdista del 34 como "la primera batalla de la guerra civil".

El hispanista inglés percibió cómo entonces se produjeron en escala reducida, y sobre todo en Asturias, los mismos fenómenos que a partir de julio del 36: persecución de la Iglesia, encarnizamiento en la lucha, crímenes de retaguardia, rivalidades entre las izquierdas, tensiones separatistas, etc.Dado el abrumador predominio de la propaganda en la historiografía española sobre el pasado reciente, mucha gente muestra incredulidad sobre el designio guerracivilista del PSOE, pero se trata de un hecho indiscutible y abundantemente documentado. Desde muy pronto el PSOE chantajeó con la guerra civil, un poco como hace Maragall ahora, aunque nadie lo tomaba muy en serio. Así lo hizo cuando, tras aprobarse la Constitución, la derecha sugirió la disolución de las Cortes constituyentes —y por ello preconstitucionales—, para dar paso a un gobierno elegido según la nueva ley. Desde el verano de 1933, antes de salir del gobierno, el sector extremo y dominante del PSOE planteó la vía revolucionaria, multiplicando las incitaciones a la guerra civil, para horror de Besteiro. Y cuando, después de las elecciones de noviembre de ese año —ganadas por el centro derecha—, la línea insurreccional triunfó en el partido, proliferaron exhortaciones como éstas: "¡Estamos en pie de guerra! ¡Por la insurrección armada! ¡Todo el poder a los socialistas!"; "El proletariado marcha a la guerra civil con ánimo firme"; "La guerra civil está a punto de estallar sin que nada pueda ya detenerla"; "Uniformados, alineados en firme formación militar, en alto los puños, impacientes por apretar el fusil. Un poso de odio imposible de borrar sin una violencia ejemplar y decidida, sin una operación quirúrgica". Etc. Las instrucciones secretas para el alzamiento, que he publicado en Los orígenes de la guerra civil, especificaban que el mismo "tiene todos los caracteres de una guerra civil".

Este fervor guerracivilista choca hoy a muchas personas, también del PSOE, pero, como digo, salta a la vista a quien lea la prensa de la época y las instrucciones secretas. La razón de él era doble. La guerra debía abrir el paso a una emancipadora "dictadura del proletariado", que horrorizaba a Besteiro, y por otro lado los dirigentes del partido tenían la seguridad de ganar. Lo exponía Amaro del Rosal, uno de los organizadores del movimiento, en discusión con el besteirista Saborit: "Por encima de nuestra voluntad hay una situación objetivamente revolucionaria. Existe un espíritu revolucionario, existe un Ejército completamente desquiciado, hay una pequeña burguesía con incapacidad de gobernar, en descomposición. Tenemos un gobierno que es el de menor capacidad, el de menor fuerza moral, el de menor resistencia. Ahora todo está propicio".

Queda claramente documentada, por tanto, la decisión del PSOE —el partido más fuerte y mejor organizado, con mucho, de la izquierda— de organizar la guerra civil. Algunos críticos de mi libro han objetado que, con todo, la intentona de octubre fracasó y no dio lugar a una guerra real. Falsa objeción. En el conjunto del país los llamamientos bélicos apenas tuvieron eco entre los trabajadores, pero en Cataluña resultó casi milagroso el rápido éxito de los demócratas frente a la rebelión, largamente preparada, de los nacionalistas de izquierda; y en la cuenca minera asturiana la insurrección ocasionó dos semanas de operaciones plenamente militares por una y otra parte. El ejército peninsular, minado por la infiltración revolucionaria y por su impreparación, se mostró incapaz de reducir a los sublevados, y hubieron de intervenir las únicas fuerzas bien entrenadas, traídas de Marruecos.

Hubo guerra, por tanto, en 1934
http://revista.libertaddigital.com/articulo.php/1276218631

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News & Politics

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