Traducció al castellà:
La primera vez que fui a la Playa de Argelers no me llamó la atención, se trataba de una playa como muchas otras. Sin embargo, muy cerca del mar había un plano informativo en que se explicaba que en esa misma playa se había instalado un campo de internamiento para civiles y militares españoles exiliados que estuvo operativo desde febrero hasta abril de 1939, momento en que los internos fueron trasladados al campo de Barcarés.
Resultaba extraño imaginar que en esa misma playa donde el verano la gente tomaba el sol, se bañaba y los niños hacían castillos de arena pudiera ser el mismo lugar donde muchos españoles hubiesen perdido la vida. Algunos por las heridas que tenían antes de llegar, pero la mayoría a causa de la inexistencia de medidas sanitarias e higiénicas que junto al desgaste físico y a una insuficiente alimentación significaron para muchos la muerte.
Es difícil imaginar como debía ser vivir en esas condiciones, pero nos podemos hacer una idea por medio de los testimonios. Se trataba de una playa inmensa rodeada de rejas de alambre por tres de sus lados, excepto el que daba al mar, y sólo con unas divisas internas, en forma de grandes rectángulos.
No había otra forma para protegerse de la terrible tramontana, de la humedad del mar y de los torbellinos de arena, que por medio de madrigueras hundidas a la arena, las cuáles eran llamadas conejeras, y barracas de cañas formando una única muralla. Estas tenían el nombre de lugares lujosos. En cada una de ellas, podían encontrarse hasta siete personas bien juntas.
Al no haber letrinas se tenía que orinar y defecar en un cercado cerca de la playa, donde no se podía acceder sin andar por encima de los excrementos. Al ser un espacio tan reducido las personas agachadas casi se tocaban y el mal olor era insoportable. Esta práctica convirtió ese lugar en un auténtico estercolero y en un nuevo foco de riesgo para la salud.
Tampoco había agua corriente, de modo que para obtenerla tuvieron que excavar pequeños pozos en la arena, a pesar que esta agua al cabo de poco tiempo resultó contaminada por la filtración de las aguas residuales. Estas condiciones aún empeoraron más debido a la extensión de piojos y pulgas, así como por la aparición de ratas.
El reparto de comida, consistente en un trozo de pan por persona, era lanzado por los gendarmes des de camiones sobre una multitud famélica. Por lo relativo a los servicios sanitarios del campo sólo podían hacer diagnósticos, ya que no disponían de bancos, ni sillas, ni camas, ni medicamentos.
Para evitar que estos hechos pasen al olvido, muy cerca de la playa, se instaló un monumento con la siguiente inscripción: A la memoria de los 100.000 republicanos españoles exiliados internados en el campo de Argelers después de la Retirada de febrero de 1939. Su desgracia: haber luchado para defender la Democracia y la República contra el fascismo a España de 1936 a 1939. Finalizada diciendo: Hombre de bien, recuérdalo.
También se erigió un monumento en recuerdo de todos aquellos que murieron, a pesar que éste se encuentra lejos de la playa. En el centro, nos encontramos con un obelisco en el cual se encuentran gravados todos los nombres de los que perdieron la vida, algunos de ellos extranjeros. Muy cerca hay un árbol que recuerda a los 70 niños de menos de 10 años que murieron ahí.
Pienso que es importante recordar aquellos hechos, ya que como decía Jorge Santayana: Quien olvida la historia, está condenado a repetirla.
El pitjor de tot és que ara hi ha un centre d'internament d'immigrants molt a prop.
La història ja s'està repetint.
Moltes gràcies pel docu és molt interessant i molt fresc.
JAHUJI 11 months ago
@JAHUJI Ja tens raó, les coses no han canviat tant com ens agradaria pensar.
Volia fer un petit homenatge a la gent que va estar allà reclosa. Trobava una mica indignant que per Argelers sur Mer només sortissin gent prenent el sol.
CentCames 10 months ago
Estoy rastreando la historia de mis abuelos y todo parece indicar que, antes de iniciar su forzado viaje -sin retorno- hacia el otro lado del océano Atlántico, fueron recluidos en el Campo de Argelès-Sur-Mer en donde vivirían el terrible infierno que bien describes. ¿Dónde queda la memoria? ¿En una placa? Ahora la playa se parece a cualquier otra... y por eso son valiosas tus imágenes y tus palabras, para que no olvidemos nunca que Argelès-Sur-Mer no es, ni será, una playa como cualquier otra.
BarquitoDeNuez 1 year ago
@BarquitoDeNuez Estoy de acuerdo contigo. Sin embargo, lo peor de todo es que los monumentos no fueron pagados por ningún gobierno, sino por los mismos supervivientes. De no haber hecho esto, absolutamente nadie se acordaría del pasado de la playa.
CentCames 1 year ago
Hola, podría contactarme con tigo, estoy haciendo una investigación que incluye el particular. Estoy en México, D.F.
Gracias
javierramirez71 2 years ago
Hola javierramirez71,
Le he enviado ahora mismo un mensaje al correo del youtube, por si quiere ponerse en contacto conmigo.
Saludos,
CentCames
CentCames 2 years ago