Fragmento del artículo Con el alma a flor de piel escrito por Ángeles Cáceres y publicado en el diario Información el 01/02/2010. Gracias Ángeles por saber transmitirnos tantas emociones.
A veces, muy de tarde en tarde, un acto de homenaje se convierte en un abrazo largo que traspasa las lindes de la muerte, alcanza el otro lado del silencio y le hurga en las entrañas hasta arrancarle voz. A veces, sólo en noches de luna desolada, el llanto cristaliza en un milagro y los viajeros vuelven de un viaje que cuentan que no tiene retorno, pero sí. A veces, sólo a veces. Pero esta vez ha sido: el Berni estuvo aquí.
Pocas veces habrá estado un muerto más vivo de lo que estuvo el Berni la noche del sábado en la Universidad de Alicante. Se había quedado chico para el acto antes de abrir sus puertas el Club INFORMACION, y chico se quedó después de abrirlas el Paraninfo para darle cobijo a tanta pena limpia, tanto recuerdo antiguo, tanta brega hombro con hombro, tanto cariño de ley.
Convocado por el quejío jondo de los que le quisieron como se tiene que querer, el maestro del flamenco José Antonio Martínez Bernicola, atento a la llamada que traspasó las lindes de la muerte, acudió sin hacerse de rogar a lomos de una luna redonda y absoluta que se reencarnó en jaca cartujana, enjaezada con hebras de plata y cascabeles de cristal de llanto. Descendió de los cielos altísimos o ascendió desde el vientre de la tierra, al cabo qué más da ni qué más tiene: el caso es que allí estuvo. Y se cerró con él el círculo del arte más sentido y la esencia más pura, dedos que le arrancaron goterones de sangre a la guitarra, palmas como alas rotas de tórtola transida, gargantas que rajaron las costuras del alma de las piedras, lamentos que dejaron a la noche coronada de espinas, crucificada y yerta de agonía.
La vicerrectora Josefina Bueno y la flamencóloga Génesis García abrieron, a sabiendas, las compuertas de hierro de una fragua encendida donde, uno detrás de otro, fueron cuajando en brasa al rojo vivo los cantes y los toques, el amor y el dolor, la pasión y el respeto. Y entonces subió Finu, Josefina Samper, la mujer del maestro Bernicola, al escenario. Desolada y entera, acongojada y fuerte, tan viuda recental que su piel aún extraña las caricias y su oído las palabras que tan lejos se han ido. Y nos encogió el pecho el quiebro de su voz dando las gracias a este Alicante que para ella se ha vaciado de golpe, el temblor de sus manos definitivamente huérfanas de las manos queridas.
La juventud de Raquel Álvarez y Roberto Sabater colgó en el aire un cante golpeado que escocía, "soñaba que te veía y que me estabas mirando", cuántos en aquel momento miramos las pantallas de las esquinas buscando en vano un guiño cómplice en la estática imagen del Berni. A la sombra del flamenco dijo Finu que habían ido percibiendo el mundo su marido y ella, buena sombra es esa para arrimarse, de las que no traicionan y a los hechos me remito.
Y subió los escalones como herido de rayo Pablo, el hijo, a presentar el vídeo "que he tardado en preparar porque estas imágenes queman los ojos", dijo, pero que tenía que montar "porque representa la posición ética de mi padre, esa voluntad suya por insistir en las cosas que merecen la pena".
Estoy en ello, el video 5, que falta todavía es poa Jose Menese. Todo se andará. M e hace feliz saber que te gusta.
kualett 2 years ago
Estoy en ello, ya falta poco. Ando un liado y como están hechos todos los videos con la cámara fotográfica para sacar algo decente me cuesta un lo suyo. No obstante si te fijas en el Homenaja A josé Antonio falta el número 5 que es el que le corresponde a jose Menese. Me gusta que te guste, creo que a Jose Antonio tambien le gustaría.
kualett 2 years ago