Lo bueno de nuestros profesores es que no son profesores: son compañeros de trabajo, son jefes, son papás que le inventan cuentos al hijo, son creativos que están vivitos y coleando en destacadas agencias de Santiago y el extranjero. Si, todos destacados, con premios, quizás no tantas lucas, ni piscinas, ni glamorosas mujeres (excepto uno), ni raros peinados, pero capos en sus materias. Y lo mejor de todo es que están con ganas de enseñar creatividad para que tú, que estás leyendo, salgas un creativo que piensa creativamente y no un ejecutivo experto en análisis de no sé que cartón que pueden inventar las universidades tradicionales.
(texto de www.brotherad.cl)
hahahahahah
Gatoesponjoso 3 months ago